«He deseado mucho venir aquí en estos primeros días del nuevo ministerio que la Iglesia me ha confiado, para llevar adelante esta misión como sucesor de Pedro», dijo en el Santuario de la Madre del Buen Consejo
Primeras sorpresas del papa León XIV. Este sábado por la tarde, en torno a las 16:00 horas, visitó el santuario de la Madre del Buen Consejo en Genazzano. Luego, de regreso al Vaticano, paró en Santa María la Mayor para rezar ante la Virgen y la tumba del papa Francisco.
La primera parada fue en un santuario que atienden los agustinos y que, según ha informado la Santa Sede, «alberga una antigua imagen de la Virgen, querida por la orden y por la memoria de León XIII». Allí, ante la Virgen, recitó la oración de Juan Pablo II a la Madre de Buen Consejo, recitó una avemaría y cantó el Salve Regina.
«He deseado mucho venir aquí en estos primeros días del nuevo ministerio que la Iglesia me ha confiado, para llevar adelante esta misión como sucesor de Pedro», dijo en el templo, justo antes de reunirse de forma privada con la comunidad.
Luego, en la puerta del templo, volvió a expresar su alegría por rezar en este santuario y recalcó la necesidad de mantener la alegría de seguir a Jesús.
En el camino de Genazzaro rumbo al Vaticano, León XIV hizo una parada en Santa María la Mayor para rezar ante la tumba de Francisco, donde dejó una rosa blanca, y ante la Salus Populi Romani.
Este domingo, el Pontífice rezará el Regina Coeli desde la Logia de las Bendiciones de la plaza de San Pedro, desde donde el pasado jueves se mostró al mundo.








