El Papa dedica su intención de oración del mes al agua como don de Dios y derecho universal, coincidiendo con el inicio del Tiempo de la Creación.
El Papa León XIV ha dedicado su intención de oración del mes de septiembre al cuidado del agua, un bien esencial que sigue siendo inaccesible para millones de personas en todo el mundo. A través de la Red Mundial de Oración del Papa, el Pontífice invita a los fieles a reconocer el agua como un don de Dios y un derecho universal, y a promover una cultura de sobriedad, justicia y responsabilidad en su uso y distribución.
La intención llega en un momento significativo del calendario cristiano: el inicio del Tiempo de la Creación, un periodo ecuménico que se celebra del 1 de septiembre al 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís. El propio 1 de septiembre se celebra la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que abre este periodo. Durante estas semanas, distintas confesiones cristianas dedican su oración y su compromiso al cuidado de la casa común, en un gesto que subraya la dimensión ecuménica de la fecha.
En la oración que acompaña la intención, León XIV se dirige al Señor de la Vida para darle gracias por el agua, a la que describe como «fuente de fecundidad, frescura y esperanza» y como «símbolo de tu gracia». El texto recorre así el sentido espiritual del agua, presente en la creación, en los sacramentos y en la vida cotidiana, como recordatorio constante de la bondad divina.
Un derecho sin fronteras
La plegaria también se detiene en una petición de perdón. El Papa reconoce que con demasiada frecuencia el ser humano ha convertido el agua en mercancía, olvidando que es «un regalo universal», un derecho sin fronteras que no debería depender del poder adquisitivo ni del lugar de nacimiento. De este modo, la intención une la dimensión religiosa con una preocupación social y ética muy concreta.
La oración concluye con una llamada a la conversión personal y comunitaria. León XIV pide que los creyentes se conviertan en «peregrinos de lo esencial»: personas capaces de vivir con sobriedad, de renunciar al derroche y de defender el acceso de todos al agua como signo de amor al Creador y de compromiso con la vida de los más pobres.
Con esta intención, difundida también a través del habitual videomensaje mensual del Papa, León XIV retoma y prolonga la visión de la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco, que vincula estrechamente el acceso al agua con la justicia social, la paz y la dignidad humana.






