El Papa anima a los equipos de rescate a perseverar en su trabajo e imparte su bendición a todos los afectados
El papa León XIV ha enviado sus condolencias por el accidente ferroviario ocurrido este miércoles, 28 de octubre, en la localidad toledana de Urda. Lo ha hecho a través de un telegrama firmado por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, y dirigido al arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, que la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha hecho público este jueves.
En el mensaje, el Pontífice se declara «vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia» del accidente, que según el texto ha ocasionado «numerosas víctimas y heridos», y ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos.
León XIV transmite además su «sentido pésame» a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo y sus deseos de un pronto restablecimiento para los heridos. El telegrama se dirige también a quienes trabajan en la zona del siniestro, ya que el Papa anima a los miembros de los equipos de rescate a «perseverar en los trabajos de socorro y asistencia». Por último, imparte a todos la bendición apostólica «como signo de esperanza en el Señor resucitado».
Es la segunda vez este año que el Papa se pronuncia por una tragedia ferroviaria en España. En enero, tras el accidente de Adamuz (Córdoba), León XIV envió un telegrama al presidente de la Conferencia Episcopal.
Texto íntegro del telegrama
Su Excelencia Reverendísima
Mons. Francisco Cerro Chaves
Arzobispo de Toledo
El papa León XIV, vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del trágico accidente ferroviario ocurrido en la localidad de Urda, Toledo, que ha ocasionado numerosas víctimas y heridos, ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos.
Asimismo, el Santo Padre hace llegar su sentido pésame a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos. Su Santidad, a la vez que anima a los miembros de los equipos de rescate a perseverar en los trabajos de socorro y asistencia, les imparte a todos de corazón la confortadora bendición apostólica, como signo de esperanza en el Señor resucitado.
Cardenal Pietro Parolin
Secretario de Estado





