Esta epopeya bíblica sobre el paso a la madurez narra el periplo de María para dar a luz a Jesús
Dirigida por D.J. Caruso (Vidas ajenas, Disturbia, Soy el número cuatro), y con guion de Timothy Michael Hayes, se acerca a María, la madre de Jesús y esposa de José. Netflix aborda una historia bíblica lanzada cerca de la Navidad, que pretende acercarse a María con este reclamo: «Una concepción milagrosa. Un rey despiadado. Una persecución mortal. Esta epopeya bíblica sobre el paso a la madurez narra el periplo de María para dar a luz a Jesús. Protagonizada por Noa Cohen, Ido Tako y Anthony Hopkins». Se presenta con el asesoramiento bíblico de Adam W. Schindler, pastor protestante nacido en Georgia (Estados Unidos), licenciado en Filosofía y Religiones Comparadas.
Una nueva película de acción y aventuras sobre la vida de la Virgen, que está provocando debates entre los espectadores y los estudiosos, que se han opuesto con fuerza en alguno de sus aspectos. El dilema que los directores cinematográficos han tenido a lo largo de su historia es, por un lado, el de ser literalmente fieles a los relatos evangélicos o, por el contrario, basarse en relatos apócrifos y añadirles licencias e interpretaciones personales en pro de una narrativa más eficaz llena de elementos dramáticos.
Anthony Hopkins interpreta al rey Herodes con una gran convicción. El actor galés es el hilo conductor de la trama, porque es un rey enloquecido por el poder. Le acompañan Noa Cohen (María), Ido Tako (José), Ori Pfeffer (Joaquín) o Hilla Vidor (Ana), junto a Dudley O’Shaughnessy, el arcángel Gabriel.
Lo espiritual en esta historia de Netflix no aparece como algo psicológico, sino divino; intervenciones directas de Dios como continuación de la historia de salvación iniciada desde antiguo. En ese sentido, es fiel al Evangelio y al origen sobrenatural.
El uso de fuentes no canónicas, como el apócrifo Protoevangelio de Santiago, o el recurso a los relatos místicos de María Jesús de Ágreda y de la beata Ana Catalina Emmerich, también inspiran en este caso. El ritmo, escenografía y música son buenos y enganchan.
Algunos aspectos que implican un mayor conocimiento de las Sagradas Escrituras y de la teología mariana no están reflejados con fidelidad. Por ejemplo, el parto con dolor o el hecho de que María y José estaban realmente casados en el momento de la Anunciación: el desposorio [kidushin] ya era auténtico matrimonio, aunque precediera a la convivencia y la boda [nisuin].
El castigo de lapidación de María es una trasmutación de otros personajes evangélicos que sí cometieron adulterio y que es inexacto, pero contribuye al drama. Error histórico es atribuir a Herodes la proclamación de obligación de censarse en Belén, cuando fue una ley de César Augusto emperador.








