El arzobispo de Barcelona reclama también cuidar el lenguaje y rechazar los mensajes que presentan a unos y otros como enemigos, tras los disturbios de la noche del sábado en la ciudad
El cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, ha hecho público este domingo un mensaje en el que llama a la ciudadanía a frenar la violencia después de los graves disturbios que vivió la capital catalana en la noche del sábado. Los altercados, protagonizados por jóvenes de entornos antisistema que se habían convocado a través de las redes sociales, se saldaron con 128 detenidos, más de la mitad menores de edad, y 14 agentes heridos, cuatro de ellos de gravedad.
Omella reconoce que estas escenas de «violencia gratuita, saqueos y destrozos» han causado asombro y dolor y plantean numerosos interrogantes sobre sus causas. Su llamamiento se dirige a todos los ciudadanos y a las personas de buena voluntad, a quienes pide que no se dejen llevar por una dinámica de enfrentamiento que, a su juicio, no resuelve nada y acaba agravando los problemas.
El arzobispo dedica buena parte del texto a la manera en que se habla de lo ocurrido. Pide rechazar una comunicación que polariza y que puede alimentar la violencia, así como los mensajes que dibujan a unos y otros como enemigos irreconciliables. «Es mucho más lo que nos une que lo poco que nos separa», sostiene el cardenal, que propone afrontar de forma conjunta los retos que comparte la sociedad.
Omella recuerda además que todos tienen derecho a vivir en paz y que eso solo es posible desde el respeto al otro y a las normas de convivencia. En esa línea, invita a trabajar juntos para que los más vulnerables, los pobres y los necesitados encuentren la solidaridad y la ayuda que necesitan para vivir con dignidad, y a cuidar el entorno, la «casa común», de modo que nadie quede excluido.
El mensaje, difundido por el Arzobispado de Barcelona, concluye con una invitación a rezar para que la paz llegue a la ciudad, a los hogares y a los corazones.





