Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

OMP presenta la Jornada Mundial de las Misiones con su testimonio de Camboya: «Esto lo hace el Domund y nadie más»

España es uno de los países que más misioneros envía a todo el mundo, 9.648 en total, y el segundo que más dinero aporta a la expansión del Evangelio —10,3 millones en 2024—, solo por detrás de Estados Unidos

Las Obras Misionales Pontificias (OMP) han presentado hoy la Jornada Mundial de las Misiones —popular y tradicionalmente conocida como el Domund— que la Iglesia universal celebrará el próximo domingo, 19 de octubre. En tan señalado día, los católicos de todo el mundo rezarán especialmente por la causa misionera, organizando y participando, además, en una colecta que es clave para que la Iglesia pueda mantener su labor de evangelización en los 1.131 territorios de misión establecidos alrededor del globo. En palabras de José María Calderón, director de OMP España, «queremos hacer conscientes a todos los cristianos, estén donde estén, de que la Iglesia depende de ello».

España desempeña un papel crucial en este soporte universal a la Iglesia de Jesucristo: es, actualmente, uno de los países que más misioneros envía a todo el mundo, con 9.648 en total, de los cuales 5.624 están actualmente en el extranjero. Destaca el fuerte empuje de los laicos misioneros —un 11,7 %, frente al 53,7 % de consagrados, 33,2 % de sacerdotes y 1,4 % de obispos—, que, lejos de sustituir a religiosos y sacerdotes, están sintiendo la vocación en sus vidas y lanzándose a anunciar el Evangelio a los pueblos del mundo. El 53 % son mujeres, por el 47 % de hombres, y el país con más misioneros españoles es Perú, con 524. Además, España es el segundo país que más dinero aporta a las OMP, solo por detrás de Estados Unidos. Según los datos facilitados, la recaudación nacional en 2024 tendrá como resultado una inversión de 10,3 millones de euros en 2025, destinados a financiar 413 proyectos en los 1.131 territorios considerados de misión.

El testimonio de Kike Figaredo 

En esta ocasión, la presentación del Domund 2025 ha contado con la presencia y testimonio de Enrique Figaredo, prefecto apostólico de Battambang, en Camboya, donde lleva décadas trabajando pastoral y socialmente a favor de las víctimas de las minas antipersona. «La Iglesia es, por definición, misionera, y si no fuera misionera, no sería Iglesia», ha afirmado. En su opinión, «aquí, en Europa, vivimos en países con mentalidad de mantenimiento, pero debemos ser conscientes de que es la misión la que define a la Iglesia, y no al contrario».

Jesuita desde los veinte años, Figaredo ha relatado cómo se encontró con 600 personas discapacitadas por el efecto devastador de las minas antipersona cuando llegó a Camboya, «lo que ahora llamaríamos niños soldado». «Mi sueño era salir fuera y aprender de la presencia de Dios en otros lugares. La proclamación de la Buena Nueva nos la dan aquellas personas a las que vamos a acompañar, porque Dios estaba allí mucho antes de que llegáramos», ha agregado.

La prefectura de Battambang es una Iglesia joven, que nació hace 58 años. Con una superficie similar a Castilla-La Mancha, viven en ella más de cuatro millones de personas, de las que solo el 0,1 % son católicas. «Vivimos muy alegremente el DOMUND —ha reconocido el obispo—: hacemos colecta y rezamos por las Iglesias que están como nosotros. Sacamos unos 6-7 dólares en total en la colecta, pero es el dinero de la gente. Yo siempre digo que el DOMUND no lo hace todo, pero ayuda. Paga gastos ordinarios de la diócesis, invertimos mucho en formación y estipendios de catequistas —contamos con más de cien, que son verdaderos líderes de las comunidades cristianas— y con este donativo hemos construido cinco de las 30 guarderías con que contamos. Las donaciones no son una cantidad muy grande, pero sí muy fiel —sabemos que podemos contar con ello para el sostenimiento—, y la fidelidad es mejor que la cantidad. Contamos con más de 30 capillas y aulas polivalentes, habiendo construido algo más de uno por año. Los donantes de países orientales y conversos valoran mucho la construcción de iglesias, que aquí es algo que no se valora tanto. Esto lo hace el DOMUND y nadie más», ha remarcado.

Por último, Figaredo ha repasado la actualidad camboyana, con un conflicto fronterizo con Tailandia que ha dejado 200.000 personas desplazadas y 500.000 trabajadores emigrados de vuelta a su país, destacando el papel de Donald Trump, quien «ha dicho que aquí no quería una guerra» y la enorme labor mediadora de Malasia, pues «parece que ahora solo interesa Gaza, Ucrania ya casi ni existe y el resto nada, no hay espacio en los medios para todos». En este contexto, el obispo viajó a Roma por el Año Jubilar junto a 18 fieles de la comunidad, 15 de los cuales no habían salido nunca de Camboya. «Han pasado la guerra, la persecución y convivido con la muerte, son mártires en vida», revela, y el Papa, al enterarse, los recibió en audiencia privada: «El hombre más ocupado del mundo sacó tiempo para saludarles», lo cual ha impactado fuertemente en la Iglesia local.

Figaredo también ha recordado que llegó a Camboya como reemplazo de un prefecto local asesinado, en tiempos donde se masacraba a sacerdotes, catequistas y religiosas. «Durante la guerra, no se podía reconstruir nada, la única prioridad era la guerra. A partir del 2000, se empezó a reconstruir institucionalmente la Iglesia y los frutos que queremos son un seminario y vocaciones, que a mí me sustituya un sacerdote camboyano y obispo. Si bien es difícil que la Iglesia aquí sea sólida, al menos que sea dinámica y fuerte», ha sentenciado.

Por otra parte, se ha anunciado que, como cada año, un personaje público dará voz a los misioneros en el ya tradicional Pregón del DOMUND. Este 2025, será el director de cine Juan Manuel Cotelo, responsable de películas como La última cima y Tierra de María. El pregón tendrá lugar esta tarde a las 19:30 horas en la Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados.

Y continuando con la celebración, el viernes se entregarán en Madrid los Premios Misioneros, con los que OMP reconoce y agradece tan inmenso trabajo. Así, el Premio Beata Pauline Jaricot, en reconocimiento a misioneros que hayan destacado especialmente en la misión, será para la hermana Julia Aguiar, franciscana misionera del Divino Pastor que lleva casi 50 años en Benín.

Por otra parte, el Premio beato Paolo Manna distingue a personas o instituciones que estén dando a conocer la labor de los misioneros desde España, y este año ha recaído en el sacerdote burgalés Eloy Bueno de la Fuente, catedrático de la Facultad de Teología de Burgos, referente académico en el campo de la misionología y experto en animación misionera universitaria.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now