Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

¿Cómo fueron los primeros instantes de la creación?

ECCLESIA habla con el padre Gionti y el padre Galaverni, dos cosmólogos del Vaticano que podrían haber dado con una herramienta matemática que posibilitaría responder a esta pregunta

Los misterios científicos del universo y del origen de la vida no son ajenos a los investigadores de la Specola Vaticana, el Observatorio Astronómico de la Santa Sede. Este centro de estudio e investigación puede considerarse uno de los observatorios astronómicos más antiguos del mundo. Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XVI, cuando, en 1578, el papa Gregorio XIII hizo construir la Torre de los Vientos en el Vaticano e invitó a los astrónomos y matemáticos jesuitas del Colegio Romano a preparar la reforma del calendario promulgada en 1582. Son cinco siglos haciendo ciencia con el mismo convencimiento del jesuita y científico Pierre Teilhard de Chardin: «La ciencia no debe, por lo tanto, turbarnos en nuestra fe con sus análisis. Al contrario, debe ayudarnos a conocer mejor, comprender y apreciar a Dios. Yo estoy convencido, por mi parte, que no hay un alimento natural más poderoso para la vida religiosa que el contacto con las verdades científicas bien comprendidas».

Es precisamente lo que evocan para revista ECCLESIA dos sacerdotes y cosmólogos de la Specola Vaticana cuyo hallazgo ha dado la vuelta al mundo. Son el padre Gabriele Gionti y el padre Matteo Galaverni, dos jóvenes científicos, sobradamente preparados, que siguen los pasos de muchos otros hombres de fe como el mencionado Teilhard de Chardin o Georges Lemaître.

Uno de sus estudios ha dado con un instrumento matemático que podría aplicarse para descubrir qué sucedió en aquellos primeros instantes de la creación. Los astrónomos han unido distintos puntos dando lugar a una posible herramienta que, a partir de dos referencias matemáticas conocidas como Jordan y Einstein, podría ayudar a leer científicamente el universo. Esta herramienta, o «truco matemático», como lo llaman, haría posible llevar a cabo un análisis matemático de la gravedad, confirmando o desmintiendo distintas teorías sobre cómo actúa la gravedad o cómo actuó en el principio de los tiempos.

Para los investigadores vaticanos es «fascinante intentar entender las leyes físicas de los primeros instantes del universo». «El estudio de artículos de literatura científica, nuestras hipótesis y nuevas pistas matemáticas nos han llevado a ganar un poco más de claridad al respecto. Por tanto, cada estudio encaja en un contexto mucho más amplio y contribuye, a su manera, a la investigación de toda la comunidad en este campo particular», explican los sacerdotes.

Porque la Specola Vaticana no es una isla, sino que trabaja en estrecho contacto con la comunidad científica. Precisamente, en días se reunirán varios expertos en Castelgandolfo, donde se encuentra el Observatorio, para compartir los últimos estudios relacionados con los agujeros negros, las ondas gravitacionales y las singularidades espacio-temporales. 

«Esta investigación busca responder algunas preguntas surgidas del debate de la comunidad científica internacional. La nuestra no es una respuesta definitiva. Revelamos que la equivalencia entre las referencias de Jordan y Einstein, el truco matemático, es una equivalencia matemática bajo ciertas condiciones. La equivalencia física aún está por entenderse. ¡Hemos aclarado un punto para nuestra comunidad científica y hemos planteado otro problema!», concluyen entre bromas estos prometedores científicos en declaraciones a ECCLESIA. 

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now