Nueve diócesis castellanas, reunidas en Ávila del 30 de abril al 2 de mayo, acuerdan, entre otras propuestas, promover pequeños grupos de vida o el replanteamiento de las unidades pastorales
Mientras media España se encontraba de puente vacacional, representantes de las nueve diócesis que forman el grupo de trabajo Iglesia en Castilla —Burgos, Valladolid, Ávila, Ciudad Rodrigo, Osma-Soria, Palencia, Salamanca, Segovia y Zamora— se reunían en Ávila para reflexionar y tomar decisiones en torno a tres bloques: la conversión pastoral y el encuentro con Jesucristo; la renovación del estilo pastoral para ser una Iglesia más cercana, misionera y corresponsable; y la renovación de las estructuras evangelizadoras, con especial atención a la parroquia y al entorno digital.
Un encuentro que comenzó con las palabras de aliento del papa León XIV, leídas por el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello. Fueron una llamada «a ser uno en Cristo, para renovar el fuego de la vocación misionera y avanzar juntos en el compromiso de la evangelización».
Tras la ponencia inicial y el trabajo de los tres bloques temáticos en los círculos menores, siguiendo el método de la conversación en el Espíritu, los participantes votaron las prioridades o pistas para el camino evangelizador de cada diócesis.
En primer lugar, recogen la necesidad de impulsar pequeños grupos de vida, a través de una campaña diocesana y de la preparación de personas que puedan ser acompañantes, y la formación de agentes pastorales para trabajar y programar en equipo, donde sacerdotes, laicos y consagrados desarrollen conjuntamente la acción pastoral.
En segundo lugar, se apuesta por reforzar la dimensión social de la evangelización a través de la caridad, la justicia y el compromiso social «que hagan visible el Evangelio en la vida cotidiana», así como la promoción del discernimiento y el acompañamiento de los carismas de cada bautizado para que cada uno descubra sus dones y su lugar.
Finalmente, en el tercer bloque, se pide reforzar la catequesis familiar y de adultos; replantear las unidades pastorales, formando las que pueden serlo realmente y aplicando criterios geográficos, históricos y religiosos y dotándolas de medios materiales y humanos; y formar equipos misioneros interparroquiales que propicien el primer anuncio y una formación continuada.
Tal y como recoge la nota final compartida por todas las diócesis, «la asamblea supone un hito en la aplicación del Sínodo en toda España». De hecho, han participado como invitadas las diócesis de León y Astorga, así como representantes de la Conferencia Episcopal Española.








