El Santo Padre ha recordado este miércoles durante su vigésimo séptima catequesis sobre el celo apostólico que «Dios elige a uno para llegar a todos, la llamada no es un privilegio, sino un servicio»
«El anuncio cristiano es para todos, alegría para todos, el Evangelio es para todos». Con estas palabras ha comenzado el Papa Francisco la audiencia general de este miércoles en la Plaza de San Pedro, ante varios miles de fieles. Ha añadido además que «cuando encontramos verdaderamente al Señor Jesús, el estupor de este encuentro impregna nuestra vida y pide ser llevado más allá de nosotros. Él desea esto, que su Evangelio sea para todos. En él, de hecho, hay un “poder humanizador”, una plenitud de vida que está destinada a todo hombre y a toda mujer, porque Cristo ha nacido, muerto y resucitado por todos. Por todos, nadie excluido».
Francisco ha recordado también su primera exhortación apostólica, Evangelii gaudium, escrita hace diez años al inicio de su pontificado, reiterando que los cristianos tienen el deber de anunciar el Evangelio «sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable, porque la Iglesia no crece por proselitismo, sino ‘por atracción’».
Cristianos extrovertidos
El Santo Padre ha invitado a los cristianos a ser «abiertos y expansivos, los cristianos deben ser “extrovertidos”, y este carácter suyo proviene de Jesús, que ha hecho de su presencia en el mundo un camino continuo, dirigido a alcanzar a todos, incluso aprendiendo de ciertos encuentros suyos».
Señala además que los que han sido elegidos por Dios «han experimentado la belleza pero también la responsabilidad y el peso de ser ‘elegidos’ por Él, y también han experimentado el desánimo ante las propias debilidades o la pérdida de sus seguridades».
Tras esto, Francisco ha advertido de que «la tentación quizá más grande es la de considerar la llamada recibida como un privilegio, por favor no, la llamada no es un privilegio, nunca. Nosotros no podemos decir que somos privilegiados en relación con los otros, no. La llamada es para un servicio. Y Dios elige uno para amar a todos, para llegar a todos».
«La guerra solo produce sufrimiento»
Durante la audiencia general celebrada este miércoles en el Vaticano, el Papa Francisco ha vuelto a lanzar un llamamiento a la paz y ha pedido por el fin de la guerra en la «atormentada Ucrania, Israel y Palestina». Previo a este acto, el Santo Padre ha tenido dos encuentros con una delegación de familiares israelíes de los rehenes en Gaza y con una delegación de familiares palestinos de quienes sufrieron los bombardeos en la Franja. Ha señalado que «ellos sufren mucho y he sentido cómo ambos sufren: las guerras hacen esto, pero aquí hemos ido más allá de las guerras, esto no es hacer la guerra, esto es terrorismo».







