Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

La intuición y la espera, una «catequesis para los catequistas» por su Jubileo

Este fin de semana, el Papa presidió el Jubileo de los catequistas, recordó a las víctimas del tifón que ha afectado a varios países de Asia y anunció la fecha para nombrar a Newman Doctor de la Iglesia

Las enseñanzas del papa León XIV de este fin de semana han versado sobre la intuición y la espera. Dos grandes palabras que definen a los cristianos y que los catequistas, que han celebrado con él su Jubileo, deberían llevar interiorizadas como parte de su testimonio hacia los demás. Una intuición de que lo que esperamos, al Señor de la vida, se ha hecho presente en la historia y ha llamado a cada uno por su nombre.

La intuición que espera
Sobre la intuición, el papa León ha expresado durante la catequesis jubilar del sábado que «somos peregrinos de esperanza porque intuimos que algo nos espera, y hacemos espacio en la mente y el corazón para que Dios pueda revelarse». Como ejemplo, la vocación de san Ambrosio, que fue elegido obispo por el pueblo antes de haber sido bautizado porque «habiendo acogido la llamada de Dios, supo dar mucho a su pueblo intuyendo nuevos caminos de evangelización».

Los catequistas españoles reunidos en Roma con motivo del Jubileo de catequistas recibieron el sábado un saludo especial del Santo Padre, que pidió directamente por ellos para que «sepamos intuir la presencia del Señor en nuestra vida y, siguiendo sus huellas, sirvamos con generosidad a la Iglesia, irradiando esperanza».

Los catequistas, protagonistas del fin de semana
Al día siguiente, el domingo, los catequistas volvieron a la plaza para participar de la misa presidida por el Pontífice. León XIV recordó la casualidad de que el Evangelio -el pobre y el rico- de san Lucas, era el mismo que fue proclamado durante el Jubileo de los Catequistas celebrado en el Año de la Misericordia. Entonces, el papa Francisco destacó que «Dios redime el mundo de todo mal, dando su vida por nuestra salvación». Un mensaje que ha rescatado ahora León para decir a los catequistas que ellos son «esos discípulos de Jesus que se convierten en sus testigos». De hecho, el verbo en griego katēchein, significa instruir de viva voz, hacer resonar, «eso quiere decir que el catequista es una persona de palabra, una palabra que pronuncia con su propia vida».

En este sentido, el Papa recordó a los catequistas el valor del testimonio y de la importancia de su labor porque «acompañan en la fe compartiendo un camino constante, como han hecho ustedes en estos días, en la peregrinación jubilar». Les invitó también a utilizar el Catecismo como «instrumento de viaje» que «nos protege del individualismo y las discordias». Y cómo no, una cita de san Agustín: «Explica cuanto expliques de modo que la persona a la que te diriges, al escucharte crea, creyendo espere y esperando ame».

Un recuerdo a las víctimas del tifón asiático
Durante el rezo del Ángelus, volvió a saludar con afecto a los catequistas reunidos en la plaza y todos los del mundo, especialmente a los que trabajan en «condiciones muy difíciles». Pidió de manera especial por los afectados del tifón ocurrido este fin de semana sobre Filipinas, Taiwán, Hong Kong, Guangdong y Vietnam, por las víctimas, los desaparecidos y las familias desplazadas, y los trabajadores y autoridades.

Además, ya tenemos fecha para el nombramiento de san John Henry Newman como Doctor de la Iglesia, por su contribución «de manera decisiva en la renovación de la teología y la comprensión de la doctrina cristiana en su desarrollo». Será el próximo 1 de noviembre, en el contexto del Jubileo del Mundo Educativo.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now