Expresa su «plena confianza en la justicia» y ofrece su «disposición a colaborar con ella», pese a que «la responsabilidad de los hechos corresponde al ámbito personal del detenido»
El arzobispado de Toledo ha emitido un comunicado oficial en el día de hoy, tras conocerse la detención de un sacerdote de su archidiócesis el pasado domingo, 21 de septiembre, en la localidad malagueña de Torremolinos, lamentando «profundamente los hechos que han causado la detención» y reprobando «cualquier conducta delictiva que presuntamente hubiera podido cometer el sacerdote».
El comunicado de la Oficina de Información de la Archidiócesis, asimismo, «desmiente que el sacerdote don Álvaro García Paniagua, rector del Seminario Mayor de Toledo, cuyo nombre ha sido publicado en algún medio», haya sido la persona detenida.
Como respuesta inmediata a los hechos, el arzobispado de Toledo ha informado de que ya ha tomado medidas cautelares de carácter interno. Según el comunicado, se ha procedido a abrir «investigaciones» y ha apartado al sacerdote «cautelarmente del ejercicio del ministerio y de su oficio».
La institución también ha manifestado su postura ante el proceso legal, expresando su «plena confianza en la justicia» y ofreciendo su «disposición a colaborar con ella». En este sentido, se añade que, más allá de ofrecer su colaboración, «la responsabilidad de los hechos corresponde al ámbito personal del detenido».
Por último, el arzobispado «pide perdón al Pueblo de Dios por los daños morales que puedan ocasionar los presuntos delitos» cometidos por la persona detenida.








