Pide a los católicos que sean «una mano amiga, que sabe compadecerse y estar atenta a las necesidades» de las víctimas
El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent ha presidido este miércoles una Misa en la Basílica ante la tragedia producida por la DANA en la Comunidad Valenciana y otros lugares, que ha dejado más de 60 fallecidos y numerosos desaparecidos. Benavente ha querido llevar a todos los afectados «la solidaridad y la cercanía de la Iglesia», así como el acompañamiento y atención en sus necesidades.
«Desgraciadamente, por las noticias que vamos teniendo poco a poco, va creciendo el número de víctimas mortales. Tengamos presente a sus familias, a todas las personas que forman parte de su vida, a los pueblos y ciudades que se han visto afectados por esta tragedia. Los cristianos nos sentimos hermanos de todos los hombres, miembros de la familia humana, y también la Iglesia tiene que vivir como una familia que transmite esperanza a nuestro mundo», ha subrayado.
Así, ha animado a volver loo ojos a la Virgen de los Desamparados para orar por los que son hoy, en estos momentos, los desamparados de la sociedad: las personas que necesitan cercanía, afecto y solidaridad. «Que ellos estén en el centro de nuestro corazón», ha agregado.
Coordinación
Desde primera hora de la mañana, informa la archidiócesis valenciana, se ha vuelto a poner en marcha la coordinación de las vicarías episcopales de las zonas afectadas, ya que muchas parroquias que estaba previsto que abrieran instalaciones se han visto afectadas, inundadas, aisladas y sin comunicación.
A esta hora, muchas de ellas siguen anegadas, si bien a través de los operativos del arciprestazgo se sigue contactando para ayudar a afectados y familias. La archidiócesis de Valencia cuenta además en la coordinación con Cáritas diocesana. El Arzobispado se mantiene en comunicación directa con vicarías episcopales, arciprestazgos y Cáritas para seguir pendientes de las necesidades de los afectados por esta tragedia.








