Esta realidad eclesial es cauce de representación del Apostolado seglar asociado e impulsor de presencia pública del laicado asociado
La sede madrileña de la Institución Teresiana acogió este sábado a 46 presidentes y representantes de diversas asociaciones y movimientos, reunidos – tanto presenciales, como virtuales – para mantener un encuentro fraterno y reflexionar sobre el tema propuesto, en una Jornada que es ya una cita clásica en el calendario anual del Foro de Laicos. Esta realidad eclesial es cauce de representación del Apostolado seglar asociado e impulsor de presencia pública del laicado asociado.
El encuentro comenzó con unas palabras de introducción de la presidenta del Foro, Dolores García Pi, que saludó a los asistentes y a las entidades participantes. Monseñor Sergi Gordo, obispo de Tortosa y encargado de acompañar al Foro de Laicos, saludó a los asistentes en nombre propio y de parte del presidente de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida, Carlos Escribano, así como en nombre del presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Juan José Omella.
El prelado animó a los laicos a «mirar la realidad con esperanza. Caminamos juntos como Cristo caminó con los discípulos de Emaús». El obispo acompañante del Foro advirtió también, siguiendo al Papa Francisco, que «hay que vivir la sinodalidad para evitar que se convierta en algo vacío de contenido y ser instrumentos de paz; seamos siempre personas que tienden puentes».
Tras un momento de oración, centrada en el pasaje evangélico de los discípulos de Emaús, y una dinámica para romper el hielo y facilitar el encuentro entre los asistentes, los participantes pasaron a examinar unos paneles en los que aparecían recogidas las principales ideas contenidas en el documento “Pueblo de Dios unido en la misión”. Después, varios miembros de la Comisión Permanente del Foro presentaron los bloques fundamentales del documento: ¿Qué es el primer anuncio?, dificultades, esperanzas, procesos y proyectos. Los asistentes analizaron estos aspectos en grupos de trabajo, según el mismo método empleado en el Sínodo: la conversación espiritual. Como culminación de la mañana tuvo lugar la celebración de la Eucaristía, presidida por monseñor Sergi Gordo.
Testimonios sobre el Sínodo
Después de una comida fraterna, y una vez aprobado por unanimidad el presupuesto del Foro de Laicos para el año 2024, tuvo lugar otro de los platos fuertes de la Jornada: el testimonio de participantes en las primeras sesiones del Sínodo sobre la sinodalidad, celebradas en Roma del 4 al 29 de octubre. Tras la proyección de un vídeo en el que se pudieron ver varias escenas de lo vivido en Roma durante el comienzo del Sínodo, intervinieron Enrique Alarcón, hasta hace unos meses presidente de Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad, y Luis Manuel Romero, consiliario del Foro de Laicos y director del secretariado de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida.
Enrique Alarcón manifestó que «ha sido una gracia y una gran alegría participar en el Sínodo», donde dijo haber vivido «una experiencia concreta de Pentecostés». Por otra parte, explicó que «una tarea que tenemos es dar a conocer lo que de verdad ha pasado en el Sínodo, frente a interpretaciones ideológicas que nada tienen que ver con lo vivido en esta gran asamblea eclesial».
Por su parte, el consiliario del Foro de Laicos, Luis Manuel Romero, confesó que «he experimentado la universalidad y catolicidad de la Iglesia; he sentido también la cercanía del papa». Para el sacerdote pacense, el método de la conversación espiritual, empleado en las mesas del Sínodo, le ha ayudado a ver «lo que enriquece escuchar a otras personas, iglesias… Se ha notado la presencia del Espíritu Santo. L experiencia sinodal me ha servido para tener una mirada más limpia y más universal hacia los otros y para aprender la importancia de la oración y el silencio; descubrir que ni tú ni yo somos protagonistas, dejar que lo sea el Espíritu Santo».








