«El estado del Papa es bueno, no tiene fiebre y su situación respiratoria mejora claramente». Con estas palabras, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, ha respondido a las preguntas de los periodistas sobre la salud de Francisco, que padece una inflamación pulmonar.
El Pontífice tuvo que cancelar sus compromisos del sábado y presidir del rezo del ángelus desde de la Santa Marta debido a una afección pulmonar por la que se tuvo que someter a un TAC y por la que está recibiendo un tratamiento antibiótico por vía intravenosa.
Para facilitar su recuperación —se ha descartado la neumonía, pero sí ha sufrido dificultades respiratorias—, el Pontífice ha pospuesto algunos compromisos importantes para estos días. «Otros, de carácter institucional o más fáciles de sostener dadas las condiciones sanitarias actuales, se han mantenido», ha explicado Bruni.
Esta misma mañana, Francisco ha recibido en audiencia al presidente de Paraguay, Santiago Peña Palacios. El mandatario latinoamericano se ha reunido posteriormente con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, y Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
En principio, no corre peligro el encuentro que los obispos españoles mantendrán este martes con él y con miembros del Dicasterio para el Clero sobre el estado de los seminarios en España tras la visita realizada el pasado año por dos obispos uruguayos.







