A las ocho de esta tarde se cierra la capilla ardiente de Francisco para celebrar este rito
Este viernes es el último día para que los fieles que lo deseen se acerquen a dar el último adiós ante el cuerpo sin vida del papa Francisco. A las 20:00 horas, se cerrará la basílica de San Pedro al público para proceder al rito del cierre del féretro para dejarlo preparado para la Misa exequial y la posterior inhumación de este sábado. ¿En qué consiste esta ceremonia?
Tras una invocación inicial se procede a la lectura del rógito, una semblanza de la vida del difunto. Posteriormente, se canta un himno de alabanza, el Benedictus, y se coloca un velo de seda blanca sobre el rostro del Pontífice, signo de que su vida se encuentra ahora escondida en el Señor y que su rostro sin vida será iluminado por una luz eterna.
Después, se rocía el cuerpo con agua bendita, y se introduce en el ataúd el papel que contiene el rógito leído y firmado por los celebrantes, y una bolsa de monedas y medallas que representan los momentos más significativos de su pontificado.
Posteriormente, se cerrará el ataúd de madera, en cuya tapa están la cruz y el escudo papal y el de zinc, sellado por el cardenal camarlengo, la prefectura de la Casa Pontificia, la Oficina de Celebraciones Litúrgicas y el Capítulo Vaticano.
Para terminar, se cantan los salmos 41 —como busca la cierva corrientes de agua— y 26 —el Señor es mi luz y mi salvación—, y el Regina Caeli por ser tiempo de Pascua.








