Católicos y científicos: Avelino Rodríguez Alonso, OSA, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
Lo del martirio de san Esteban sigue en la actualidad, y si no sólo visitar la web de Ayuda a la Iglesia Necesitada, o buscar por Iglesia Perseguida. El siglo XX fue declarado el siglo de los mártires. Las cifras de asesinados por motivos religiosos de la Iglesia Católica sigue batiendo records. Este es el caso de Avelino Rodríguez Alonso, del que Francico Javier Campos y Fernández de Sevilla, OSA dice en el Diccionario Biográfico la Real Academia de Historia:
Católicos y científicos: Mariano Revilla, OSA, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
Lo del martirio de san Esteban sigue en la actualidad, y si no sólo visitar la web de Ayuda a la Iglesia Necesitada, o buscar por Iglesia Perseguida. El siglo XX fue declarado el siglo delos mártires. Las cifras de asesinados por motivos religiosos de la Iglesia Católica sigue batiendo records. Mariano Revilla une a su condición de mártir haber sido científico.
Católicos y científicos: Matías Espeso, OSA, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
Matías Espeso (1901-1936) llegó a ser rector de universidad. Joven, como san Esteban , fue arrancado de la tierra de los vivos, pero para Dios todos viven. Camino de los altares, resulta chocante que su muerte violenta no sirva como motivo de reflexión para quienes sostienen que no son compatibles la Iglesia Católica y la ciencia.
Católicos y científicos: Ángel Rodríguez de Prada, OSA, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
A Ángel Rodríguez de Prada (1859-1935) se le conoce poco. Fue un agustino astrónomo, es decir un científico católico, además contemporáneo, y español. Un buen resumen de su vida nos ofrece Wikipedia. Se trata de alguien cuya propia existencia deshace el mito laicista de que Iglesia Católica y ciencia son incompatibles.
Católicos y científicos: José Grinda Forner, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
José Grinda Forner fue otro de tantos científicos que contribuyó al desarrollo de la ciencia en España sin abandonar su fe católica. Traerla a colación la existencia de científicos de estas características es de utilidad, pues son en sí mismos el mejor antídoto contra la ideología laicista, esa que quiere sacar la religión católica de los espacios públicos porque se ha inventado sin base científica alguna, como demuestran los hechos concretos, que ciencia e Iglesia católica son incompatibles, y lo repite ad nauseam como un mantra, hasta que algunos se lo acaban creyendo.
Católicos y científicos: Manuel Abizanda y Brono, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC*
La vida de Manuel Abizanda y Broto (1870-1960) está recogida en la web JAE Educa y en la de la Real Academia de Historia.
Católicos y científicos: Antonio Romañá SJ, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
Dice la biografía de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales sobre Antonio Romañá Pujo S.J. (1900-1981):
Católicos y científicos: san Pablo VI y la ciencia,por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
En homenaje a quien tanto bien ha hecho a la Iglesia y a la humanidad. Licenciado en Teología y doctor en Derecho Canónico, es decir, con formación académica al más alto nivel y su tesis doctoral, que demuestra su capacidad científica de generación de conocimiento, después de haber recibido abundante religión en la escuela, Giovanni Battista Montini (1897-1978) escribió al entonces presidente fundador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), José Ibáñez Martín, una carta de agradecimiento por el obsequio de un lote de libros representativo de las publicaciones que el CSIC, en la cual mencionaba dos aspectos de la ciencia española:
Católicos y científicos: padre Sarmiento, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
Se conmemora el 75 aniversario de la fundación del Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Su nombre hace referencia al berciano Pedro José García Balboa (1695-1772), que adoptaría el nombre de Fray Martín Sarmiento al adoptar el hábito benedictino. Estudió Artes y Filosofía en el monasterio navarro de Santa María de Irache y después Teología en la Universidad de Salamanca. Todo el sistema educativo de la época era regido por la Iglesia Católica, por lo que recibió religión en la escuela desde su más tierna infancia.
