Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

La Archidiócesis de Madrid se asoma a la plaza con una nueva Delegación de Cultura

El cardenal Cobo defiende que la Iglesia debe «aprender el lenguaje de la plaza» en la presentación del organismo, que tiene su sede en la Capilla del Obispo

La Archidiócesis de Madrid estrena una Delegación Episcopal de Cultura. El cardenal José Cobo presidió el viernes 2 de octubre la presentación del nuevo organismo en la Capilla del Obispo, que reabre sus puertas convertida en su sede y en la casa de la cultura de la Iglesia madrileña. Al acto acudieron más de doscientos invitados, entre ellos autoridades municipales y autonómicas, directores de museos, pintores, escultores, cineastas, actores, músicos, periodistas y promotores culturales.

«No se trata de montar una sala de arte, sino de tejer redes, de una Iglesia que quiere estar en medio de su pueblo», resumió el arzobispo. La delegación toma como referencia el encuentro que León XIV mantuvo en junio con el mundo de la cultura y la sociedad civil en el Movistar Arena, durante su visita a Madrid. Cobo evocó precisamente el testimonio que el actor Antonio Banderas dio entonces ante el Papa sobre su propio camino de acercamiento a Dios.

Al frente del nuevo organismo está el delegado episcopal Manuel María Bru Alonso, que reduce su razón de ser a «una sola palabra», diálogo. La intención es que ese diálogo sea «de frontera», es decir, que busque sobre todo a quienes quedan fuera de las «burbujas eclesiales».

Pensamiento y artes, los dos frentes

La delegación trabajará con dos equipos. «Atrio de los Gentiles», cuyo nombre recupera una expresión de Benedicto XVI, se ocupará de la conversación con el pensamiento contemporáneo, el terreno donde se gestan los grandes cambios culturales. Lo forman profesores universitarios de comunicación, teología, educación y filosofía, y su portavoz es Jesús Sánchez Camacho, docente de la Universidad Pontificia Comillas.

Para Sánchez Camacho, «los creyentes no podemos vivir la fe de manera encerrada en nosotros mismos». El equipo quiere apartarse de las llamadas guerras culturales y apostar por la cultura del encuentro que tanto defendió Francisco. Se trata, explica, de «buscar puntos de encuentro, tender puentes e incluir a todos», algo que en su opinión es compatible con la identidad propia. «Esto no significa que desde dentro nosotros tengamos que renunciar a nuestra identidad o a nuestra cosmovisión cristiana específica», puntualiza.

El segundo equipo, «Espacios para el Diálogo», mira al mundo del arte, desde la pintura y la escultura hasta las artes escénicas, la literatura, la arquitectura y las disciplinas emergentes. Quiere tratar con artistas creyentes y no creyentes, sin distinguir estilos ni ideas, y prestar especial atención a quienes hasta ahora apenas se han cruzado con la Iglesia. Entre los dos equipos ya preparan ciclos de conferencias, conciertos, exposiciones y foros con pequeños grupos de pensadores y creadores.

«Aprender el lenguaje de la plaza»

En su intervención, Cobo describió el nuevo proyecto como un ejercicio de escucha. «Hoy empezamos aquí para que la Iglesia tenga también un aprendizaje, para escuchar qué es lo que corre en la plaza», afirmó. El cardenal defendió que la Iglesia debe «aprender el lenguaje de la plaza» y advirtió de que «la fe necesita hacerse cultura no desde posiciones de poder ni manifestaciones que apabullen».

El arzobispo se refirió a la capilla, único ejemplo del gótico isabelino en Madrid, como «una pequeña joya» que «nos ayuda a mirar más allá, a tener horizonte». También tuvo palabras de gratitud para quienes han preparado el proyecto: «A todos los locos que os habéis apuntado a esta historia».

Bru, por su parte, recordó que en la cultura la gente busca «una tabla de salvación para sus vidas». El objetivo de fondo, dijo, es «intentar hacer un mundo no solo mejor y más justo, sino también más bello». Terminó con una invitación a los presentes. «¡Alcemos juntos la mirada! Para promover la cultura del encuentro».

Una agenda que empieza ya

La presentación sirvió también para enseñar las primeras propuestas. La capilla acoge la exposición «De Babel a Shahrezade», del pintor iraquí y musulmán Hanoos Hanoos, una muestra de diálogo interreligioso a través de la pintura. El cineasta Eduardo Armiñán presentó su documental «El niño de las dos culturas», y la Capella Matritensis puso la música renacentista.

La actividad continúa este martes 6 de octubre con el arranque de los «martes culturales». El primer ciclo de conferencias pone en diálogo la encíclica Magnifica humanitas con el pensamiento y el arte contemporáneos. La programación completa, que irá creciendo a lo largo del curso, puede consultarse la nueva web de la delegación.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now