El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha visitado este martes la sede de la CONFER para entregar a su presidente, Jesús Díaz Sariego OP, el Informe sobre abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica y el papel de los poderes públicos. A este encuentro, además del presidente, han asistido los miembros del equipo directivo de la CONFER: el secretario general, Jesús Miguel Zamora FSC, la coordinadora general, Silvia Rozas FI; la coordinadora de Regionales y Diocesanas, Margarita Bordallo CMF; y la administradora, María Rubio.
Asimismo, en una conexión online, el Defensor del Pueblo ha tenido oportunidad de explicar el contenido del informe a los superiores mayores de las congregaciones representadas en la CONFER, que han dialogado con él durante una hora.
Gabilondo ha destacado que «las víctimas son el sentido de nuestra labor y son nuestra orilla. Nos hemos puesto en la orilla de las víctimas» y ha informado de que el siguiente paso es presentar este el trabajo al Congreso de los Diputados. «Habrá un debate en el Pleno del Congreso y de ahí decidirán los parlamentarios los pasos a seguir», ha añadido.
Pasos dados
La CONFER ya está tomando en consideración y estudiando cómo materializar las propuestas que se ofrecen en el informe para subsanar el daño producido y seguir implementando las políticas de prevención que ya se poseen. Desde la entidad se indica que valorarán «las recomendaciones y sugerencias que recoge el Defensor del Pueblo y que ha trasladado a las Cortes Generales y al Gobierno de España para que sean tenidas en consideración».
A raíz de la publicación de este Informe, el presidente de la CONFER se reunió a principios de noviembre con más de cien Superiores Mayores para escuchar propuestas. «No dejaremos de pedir perdón a todas las víctimas que han sufrido abusos sexuales dentro de la Iglesia. Nos sentimos profundamente identificados con su dolor y lamentamos si en algún momento no hemos actuado correctamente. Constatamos que debemos hacer el esfuerzo de ponernos en el lugar de las víctimas y aprender de ellas, de lo que nos han ido relatando en este tiempo. Partimos de la comprensión de su sufrimiento y de lo que sistemáticamente han pedido, que es el reconocimiento y la credibilidad de sus relatos», recoge la nota publicada por la entidad que aúna a gran parte de los religiosos de nuestro país.
Por último, manifiesta «el deseo de acoger, con todo el afecto que nos es posible, a las víctimas y a sus familiares, a quienes se ha herido tan profundamente». «Queremos escuchar sus angustias y solidarizarnos en su dolor y reclamo de justicia. Somos conscientes de que para ello es necesario comprometerse y reconocer ante Dios y ante la sociedad la gravedad y la culpabilidad de las actuaciones cometidas contra niños indefensos y el tratamiento de ocultación que se les ha dado», concluye.








