Más de un centenar de delegados de 46 diócesis se reunieron el pasado fin de semana para definir las líneas de acción pastoral bajo el lema «Migrantes, misioneros de esperanza».
Del 20 al 22 de marzo, El Escorial acogió la XLV Jornada de delegados y agentes de pastoral con personas migrantes, un encuentro que congregó a 114 participantes. Los asistentes trabajaron para definir una hoja de ruta que permita pasar de una pastoral que actúa para los migrantes, a una que camina con ellos, situando siempre la dignidad humana por encima de cualquier interés político o económico.
Frente a la instrumentalización del migrante
Uno de los puntos centrales del encuentro fue el análisis de la actual narrativa sobre la inmigración. Se abordó, por otra parte, la realidad social y el papel que tienen los medios de comunicación, tras analizar el último informe FOESSA. Además, se compartieron iniciativas significativas de inclusión, diálogo interreligioso y trabajo en red.
En el comunicado final, los delegados expresaron su preocupación por la instrumentalización política del fenómeno migratorio y advirtieron sobre cómo ciertos planteamientos ideológicos, ajenos al Evangelio, están calando incluso dentro de los propios ámbitos cristianos. Ante este escenario, la Iglesia propone una narrativa veraz basada en la escucha, el acompañamiento y la hospitalidad real.
Compromisos para una pastoral compartida
La jornada sirvió para trazar una hoja de ruta concreta que marca el futuro de la acción eclesial en este ámbito migratorio. En ese sentido, los asistentes se comprometieron a mantener una actitud de denuncia activa ante las situaciones de explotación, abuso e injusticia que sufren las personas en movimiento en nuestro país. Este compromiso implica también un cambio de paradigma interno: se busca impulsar un trabajo conjunto donde migrantes y autóctonos colaboren en igualdad.
Para lograrlo, el encuentro subrayó la necesidad de que la pastoral de migraciones deje de ser un departamento aislado y se convierta en un eje transversal presente en todos los ámbitos, desde los seminarios y la catequesis hasta la liturgia.








