El Pontífice ha comenzado esta tarde su periodo vacacional en Castel Gandolfo. Se suspenden las audiencias generales, privadas y especiales
Último rezo del ángelus antes de iniciar su periodo vacacional. Y el papa León XIV, al comentar el Evangelio del domingo, ha recordado que la verdadera sabiduría de Dios «se revela en la humildad de la carne y su enseñanza se dirige a quienes pasan más dificultad».
«Acudir a Jesús significa corresponder a su amor y compartir su vida hasta la cruz, tal como él mismo explicó: «Si alguno quiere venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue su cruz y me siga»», ha añadido el Pontífice, que esta tarde se ha trasladado a Castel Gandolfo para disfrutar de sus vacaciones. Hasta el 27 de julio permanecerá en las villas pontificias, donde solo presidirá los domingos el rezo del ángelus en la plaza de la Libertad.
Al hablar del peso de la cruz que lleva cada persona, el Papa ha recordado que Jesús se hace cargo de ella, igual que lo hace de la «humanidad herida por el mal, para cuidar de ella».
«Nuestro camino no es una ascética que mortifica. Es una escuela de la libertad, que se toma en serio el drama de la historia y siempre ilumina su sentido, sobre todo en los momentos más oscuros. Solo en la cruz de Cristo se redime el mal: solo en su pasión nuestro cansancio mortal encuentra consuelo y redención», ha explicado.
Así, ha proclamado que Cristo es liberación en la esclavitud, esperanza en el azote de la guerra, perdón en la hora del pecado. «Esta es la verdadera sabiduría, es decir, el camino que queremos recorrer juntos, unidos en su nombre como discípulos», ha concluido.
Mensaje a Venezuela
Tras el rezo mariano, ha recordado al pueblo venezolano y especialmente a las víctimas del terremoto: «Que el Señor lo sostenga en este momento tan difícil».
También ha recordado que el pasado 2 de julio, en Vietnam, fue beatificado el sacerdote Francisco Javier Tru’o’ng Buu, asesinado en 1946 por odio a la fe. «En un contexto de abuso de poder y de violencia, se hizo defensor de los derechos de la gente y no abandonó a sus feligreses. Que su intercesión y oración sostengan a los servidores del Evangelio que, incluso hoy, se encuentran en situaciones de persecución», ha concluido.






