Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

El papa León XIV celebra en Castel Gandolfo el aniversario de la Virgen Fiel, patrona del Arma de Carabineros

El Santo Padre ha subrayado que el amor de Dios es tan grande que Jesús «no tiene para sí ni siquiera a su madre, pues nos entrega a María como nuestra madre, en la hora de la cruz»

El papa León XIV ha celebrado esta mañana la Santa Misa en la Capilla de la Estación de los Carabinieri de Castel Gandolfo. Al término de la Eucaristía, el Pontífice ha visitado el Monasterio de las Clarisas en Albano, dedicada a la Inmaculada Concepción.

Durante su homilía, el Santo Padre ha desgranado el auténtico significado cristiano de las palabras «hermano y hermana», explicando que todos lo somos verdaderamente de Jesús «cuando hacemos la voluntad de Dios, es decir, cuando vivimos amándonos los unos a los otros, como Dios nos ha amado». Y ha subrayado que el amor de Dios es tan grande que Jesús «no tiene para sí ni siquiera a su madre, pues nos entrega a María como nuestra madre, en la hora de la cruz».

Así las cosas, el Papa ha resaltado la figura de María como un ejemplo preclaro de fidelidad a la palabra de Dios. Según sus palabras, la Virgen se convierte en madre de Jesús porque «escucha la palabra de Dios con amor, la acoge en el propio corazón y la vive con fidelidad». En este sentido, ha citado a San Agustín, quien escribió que «vale de más para María haber sido discípula de Cristo que madre de Cristo», dado que «María fue beata, puesto que escuchó la palabra de Dios y la puso en práctica».

La homilía ha recordado el reciente LXXV aniversario de la proclamación de la Virgen Fiel, la «Virgo fidelis», como Patrona de Armas de los Carabinieri. Y ha precisado que fue desde Castel Gandolfo, en 1949, donde su «venerado predecesor papa Pío XII acogió esta bella propuesta del Comando general del Ejército». La fidelidad de María a Dios se ha convertido, desde entonces, en un «modelo de la fidelidad de cada carabiniere hacia la patria y el pueblo italiano», expresando «la dedicación, la pureza, la constancia del compromiso por el bien común». El Santo Padre ha insistido a este respecto que los carabinieri «garantizan la seguridad pública y defienden los derechos de todos, especialmente cuando se encuentran en condiciones de peligro».

Su Santidad ha manifestado asimismo su «profunda gratitud por el noble y empeñado servicio que el cuerpo rinde a Italia y a sus ciudadanos, además de a favor de la Santa Sede y de los fieles que visitan Roma», haciendo especial mención a los numerosos peregrinos de este año jubilar. Ha indicado que la devoción a la Virgen Fiel refleja el lema de los Carabinieri, «Nei secoli fedele», que «expresa el sentido del deber y la abnegación de cada miembro del Arma, hasta el sacrificio de sí».

Finalmente, León XIV ha exhortado a las autoridades civiles y militares presentes a no «ceder a la tentación de pensar que el mal pueda vencer» frente a las injusticias, especialmente «en este tiempo de guerras y de violencia». Les ha instado a «responder al crimen con la fuerza de la ley y de la honestidad». Y ha concluido la homilía honrando la memoria de los carabinieri que «han dado la vida cumpliendo el propio deber», citando como ejemplo al venerable Salvo D’Acquisto, Medalla de Oro al valor militar, cuya causa de beatificación está en curso. Por último, ha confiado a la Virgo fidelis la protección de cada carabiniere, así como de sus familias y de su trabajo en cada misión.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now