Aquel suceso dejó cuarenta muertes confirmadas, 77 desaparecidos y cerca de medio centenar de migrantes, muchos de ellos susceptibles de recibir protección internacional, expulsados
«De no producirse una salida voluntaria, los servicios jurídicos no tendrán más remedio que iniciar las acciones legales a las que haya lugar», señala la archidiócesis de Burgos